Cómo Ser Un Buen Padre Cuando Estés Trabajando En El Extranjero

Trabajar en el extranjero mientras tus hijos se quedan en casa es complicado. Significa perderse ciertos aspectos y eventos en sus vidas. Literalmente te pierdes de algunos años del desarrollo de tus hijos, no importa cuánto trates de estar en contacto con ellos.

Te da miedo que tus hijos crezcan mal orientados, se metan en problemas o dejen de respetar tu autoridad como padre. En estos tiempos difíciles, es importante saber que no estás solo. Muchos otros trabajadores tuvieron que dejar en casa a sus familias e hijos cuando aceptaron el trabajo. No deberías sentirte mal por ello.

Sin embargo, tu amor y preocupación por tus hijos pueden traspasar fronteras. Sólo necesitas saber cómo.

Empieza antes de irte

Habla con tus hijos tan pronto como tengas asegurado tu nuevo trabajo. Muchas veces los padres se sienten culpables por irse, así que esconden el asunto. Pero si vas a irte, la mejor manera de sobrellevar la situación es informando a tus hijos. Se sentirán mucho más traicionados si se enteran de que habías estado planeando cosas por meses a sus espaldas.

Siéntate con ellos y explícales honestamente por qué te vas, por cuánto tiempo te irás, y qué tan frecuentemente los verás o hablarás con ellos. Déjales claro que el que te vayas no significa que no los amas o que no quieres estar con ellos.

También asegúrate de informar a la escuela de tus hijos, especialmente si son jóvenes. Es importante que los maestros sepan cuando ocurra un acontecimiento de suma importancia para la vida de tus hijos. Ellos también podrán ayudar a que los niños asimilen la situación.

Que no te dé miedo pedir ayuda

Es entendible que no quieras involucrar a otros en tus asuntos familiares, pero no debería darte miedo llamar a tus familiares o los padres de los amigos de tus hijos. Literalmente es imposible que puedas manejar toda la logística tú solo, asegurarte de que tus hijos lleguen a la escuela cuando el autobús se descomponga o recogerlos cuando no se sientan bien. Es preferible llamar a tus contactos de tu lugar de origen que dejar que tus hijos se sientan solos y abandonados.

 

Mantente en contacto

Solemos poner pretextos como ‘’no soy bueno para mantenerme en contacto’’ para no contactar a nuestros amigos. Pero ésta no es una excusa cuando se trata de tus hijos. Si sueles olvidar que tienes que llamar por teléfono o enviar un mensaje, entonces ponte recordatorios, escríbelos en tu diario o en tu refrigerador. Haz lo que sea necesario para recordar que debes hablarles por teléfono. Es muy probable que tus hijos no tomen la iniciativa para contactarte. Ellos están esperando a que sus padres les pregunten cómo están, incluso si no quieren hablar de ello.

Asegúrate de enviarles mensaje, llamarles por teléfono o por Skype y de enviarles e-mails con frecuencia. Esto les recordará que estás ahí, y que estás disponible para ellos. Asegúrate también de no empezar a dejar de contactarlos seguido y disminuir tu involucramiento con ellos conforme pasa el tiempo. Sé consistente. Los hijos necesitan consistencia.

Sácale jugo al tiempo que estén juntos

Tal vez se vean sólo una vez al año, o se vean por Skype una vez a la semana, pero asegúrate de que el tiempo que estén juntos sea sólo para estar ellos. Apaga tu teléfono. No contestes las llamadas del trabajo. No invites amigos a tu casa cuando sabes que vas a Skypear con tus hijos. No salgas cuando sabes que tus hijos están esperando tu llamada. Cuando se vean, hagan cosas divertidas juntos. Consiente a tus hijos con atenciones y escucha cada una de las historias que te quieran contar.

No olvides enviar dinero

Pocas cosas son tan vergonzosas para un niño como tener que decir que no pueden ir a un viaje escolar porque su mamá o su papá no lo pagó. Los envíos internacionales de dinero son tan simples que no tienes excusa para enviar dinero. Como probablemente estarás contribuyendo a los pagos escolares de tus hijos, no olvides hacerlos a tiempo. Estos envíos se hacen de manera rápida, pero aun así necesitas hacerlos con algunos días de anticipación para que tus hijos puedan seguir con sus vidas sin tener que preocuparse de tu dependencia financiera.

Interésate en sus actividades

Ver a tu hija hacer la misma rutina de baile un millón de veces, o escuchar a tu hijo tocar los mismos acordes en la guitarra una y otra vez puede llegar a ser molesto, pero no pierdas el interés. Éstas son las cosas que los hacen felices y desarrollan su cerebro. Estos pasatiempos e intereses los harán ser individuos bien adaptados. Tu naturaleza desinteresada podría desmotivarlos a participar en ciertas actividades. Tu interés y tu apoyo les ayudarán a prosperar.

Definitivamente es un reto asistir al ballet o a un recital de música cuando estás en una zona horaria distinta, pero pregúntales sobre uno o el otro después y asegúrate de escuchar lo que te dicen.